
Hoy amanecí con el deseo firme de continuar, nunca tuve tantas ganas de entregarme hasta el final, el temor se ha ido y descubrí el amor en ti.
Escuchando mis latidos que gritaban fuerte tu nombre, me bastó sentir y saber hacia dónde, vivo con la idea de entregar y aprender a amar.
Este amor eterno es mi bendición, un presentimiento: esto es para siempre amor.
No se por qué siempre supe que eras para mi, que eras lo que Dios me habia mandado para hacerme feliz, vivo con la idea de entregar y aprender a amar.
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