
Bendito el lugar y el motivo de estar ahí, bendita la coincidencia. Bendito el reloj que nos puso puntual ahí, bendita sea tu presencia. Bendito Dios por encontrarnos y por quitarme esta soledad de mi destino.
Benditos ojos que me esquivaban, simulaba desdén que me ignoraban y de repente sostienes la mirada. Bendito Dios por encontrarnos en el camino y por quitarme esta soledad de mi destino.
Bendita la luz, bendita la luz de tu mirada. Bendito el reloj y bendito el lugar, benditos tus besos cerquita del mar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario